En los alrededores de Pushkar, ciudad sagrada en la religión hindú, vive un gurú bastante peculiar: Aloo Baba. O sea, el Gurú (Baba) de las papas (aloo), porque hizo del tubérculo su dieta cotidiana desde los últimos veinte y cinco años! Intrigados por este personaje, hemos arrendado motos con un equipo de choque: Johanna, Jean, Juanpi y Ben para convertirnos en motoqueros espirituales por el día. El encuentro con Aloo Baba en su pequeño ashram del campo rajastani estuvo muy emocionante, nos recibió con una sonrisa suave y ojos llenos de bondad. Al llegar temprano tuvimos la suerte de compartir largos momentos a solas con él y escuchar sus dulces palabras que llegaron al corazón de cada uno. Aloo Baba come solamente papas para no preocuparse de la comida y que esta no trastorne su mente. Afirma que eso le permite no interrumpir sus meditaciones. Charlamos así un buen rato y al partir nos despedimos con respeto, tocando sus pies y bajando la cabeza para que la tocara y así circular las energías y bendecirnos. Nos fuimos bendecidos y protegidos por este tierno Baba, ¡que suerte increíble!
Volvimos en nuestros fieles corceles y hemos seguido el viaje admirando hermosas escenas pastorales, mujeres con saris multicolores en los campos rajastanies o llevando en la cabeza liar de palos de madera, hombres con turbantes increíbles paseando sus cabritas en medio de las rutas. Camellos, vacas, y pequeños pueblos dónde nuestra procesión de dos ruedas hizo sensación. Pero no tanto como los shows improvisados de Nacho durante las pausas que hacíamos en los pueblitos, con su bola mágica atrajeron hasta más de una veintena de personas!
Con el día cayendo, encontramos en el desierto un lugar para admirar el atardecer y ver irse esta energía caliente para que la noche fresca venga a grabar en nuestras memorias los recuerdos de este hermoso día.
Fotos de pushkar
Texto: Iris Kneubuhler
Fotos y video: Ignacio Quiroz









