Un instante fuera del tiempo en este amanecer admirando el Taj Mahal que despierta entre las brumas matinales. La emoción enfrente de tanta belleza es indescriptible y los efectos de las brumas nos hacen creer que flotamos en el aire, en una burbuja de mármol, lejos, muy lejos de la fealdad de Agra. Como de un lugar con una herencia arquitectural tan hermosa ha podido salir una ciudad tan desfigurada por la contaminación y una carencia total de infraestructura. Se dice que India es paradójica…
Texto: Iris Kneubuhler
Fotos y video: Ignacio Quiroz













