Sri Lanka es concocido por ser unos de los países productores de té más importante en el mundo. ¿Quién nunca ha oído hablar sobre esos famosos té de Ceylan? Estábamos más que maravillados al descubrir por primera vez esos paisajes de plantaciones de té! Es verdad que no hay imagen más linda que los increíbles matizes de verde vistiendo esas montañas fértiles. Como he pasado un ano y medio en Paris trabajando para una casa de té antes de salir en este viaje, desarrollé una cierta pasión por esta bebida milenaria. Obviamente convertí a Nacho al placer de una verdadera rica tasa de té, así que fue una gran tristeza asistir a la destrucción de esas hojas tan lindas: molidas, ralladas, hechas polvo para acabar en bolsas de té que vendrán a inundar los estantes de nuestros supermercados. La terrible industria del té en bolsa domina el mercado del té sri lankes, lo que hace que es casi imposible encontrar una fabrica que no esté involucrada en esta massacre vegetal. Hemos visitados la fabrica de Halpe tea que se veía mas respetuosa y donde encontramos -por milagro té en hojas enteras, pero lo que nos impactó durante esta inmersión en el mundo del té en Sri Lanka fue la visita a la fabrica de Ambatene, en lo alto del pueblo de Haputale. Aquí fue donde el Sr Lipton instaló sus primeras plantaciones y ahí se encuentra el famoso Lipton’s seat, donde se sentaba para admirar sus tierras. ¿Será que en algún momento imaginó que se volvería la marca de referencia mundial donde generaria una industria que sería el pálido reflejo de lo que las multinacionales hacen al mundo?.. Mas allá del maltrato de la planta, las condiciones de los trabajadores no elevan el nivel. A penas pagadas mas de 3 dolares por 20 kg, las cosechadoras tienen una vida bien difícil. Sobre explotación de los seres humanos que viven por un sueldo tan bajo en aldeas pobres al interior mismo de las plantaciones. Las familias tienen casas y algunas ventajas sociales, pero eso no es suficiente! A pesar de las sonrisas percibidas en las plantaciones, un cansancio se leía en sus rostros. Sobr explotación de la tierra y de las plantas. Árboles de té cansados, produciendo en masa, una tierra agotada y un ecosistema endemico que fue destruido por la implantación de esas plantaciones. Y si, aunque los paisajes son hermosos, tuvieron que cortar muchos arboles para plantar esos arbustos de té! También hemos vistos carteles que no daban un muy bien presagio: “zona de manipulación de productos químicos”… De ahí provienen la mayoria de los té en bolsita barratos! No podría aconsejarles más que de ser muy precavidos a lo que infusan en sus tasas. Prefieran los té de bolsa con “hojas enteras”, aun mejor si se lo toman con la teterita. Sean atentos de donde viene el té también. Sri Lanka no es el único pais nutriendo esa industria del té en bolsa, esta presente también en otro países come Kenya por ejemplo. Supongo y espero que haya pequenos productores en la isla que buscan alternativas a los pesticidas y a trabajar de manera mas respetuosa con la planta, desgraciadamente no hemos podido encontrarlos. Será para la próxima, ¿tal vez?
Texto: Iris Kneubuhler
Video: Ignacio Quiroz
