El transporte en Sri Lanka: de buses «súper kitsch» hasta los ferrocarriles más hermosos del mundo

Cuando uno llega de India, ve Sri Lanka como un país hecho para encantar a los turistas y ofrecerles una agradable estancia, todo es fácil y bastante bien organizado. Pero si hay un toque de locura que viene a dar un poco de adrenalina en estas vacaciones bien organizadas son los medios de transporte! Es verdad que no hemos encontrado muchedumbre de otros turistas cuando nos movíamos en la isla, porque muchos emplean un chofer o alquilan un auto para mayor tranquilidad, porque efectivamente, los transportes son bien intensos!
Pero es también que dentro de ellos que los encuentros con los locales se hacen bellos y originales. Es una nueva cara de Sri Lanka que descubrimos rolando por las pequeñas rutas del país. Los buses locales regalan un increíble festival de colores: un concurso ‘kitsh’ parece poner en competición esos vehículos. Cada bus tiene más o menos una temática de colores, llamativas obviamente, del naranjo a rosado fuerte y a veces grandes dibujos: caballos corriendo en una pradera bien verde, leones rugiendo o mas bien otras fantasias. Les dejo imaginar como se ve el interior de esas naves Kitsh… cuando no son fotografías enormes de elefantes o tigres u otras representaciones de la flora y fauna de la isla son guirnaldas de luces o neones brillantes que nos llevan directamente en una discoteca rodante! Obviamente para ser consecuente, los buses tienen equipos de música para que los pasajeros puedan moverse con los últimos hits del momento. Hay en general pantallas también para calentar el público al máximo con videoclips de concierto donde desfilan los artistas, rodeados de bailarinas en una puesta en escena no tan bien inspirada! A todo eso, agregan una conducción veloz al extremo sin ningún respeto del código de la ruta para tener todos los sentidos bien despiertos, hasta las tripas!

Aunque los ferrocarriles de Sri Lanka estén conocidos por ser de los más lindos del mundo, se debe ser muy bien organizados para poder apreciar plenamente esos paisajes! Nuestro primer viaje en tren nos permitió entender como había que ser astutos para lograr a tener un asiento: hay que llegar por lo menos una hora antes de la partida para reservar su asiento. Pero no es tan obvio! A veces el tren no esta con anticipación en el anden y llega solo a la hora de partir… y ya toca otra pelea! Mis padres y mi hermana nos vinieron a visitar durante este mes, y como regalo Sri lanka les dio un primer encuentro bien caluroso, hasta carnal! Tomamos el tren desde Colombo para bajar hasta el sur de la isla en dirección de Galle, antigua colonia holandesa; al lado del océano. Mi padre soñaba de este viaje en tren que tiene la reputación de ser hermoso, bordeando la costa al lado de las playas llenas de cocoteros, el mar como horizonte… que romántico. Así que llegamos bien temprano, esperando poder subir en un tren vacío. Pues el tren estuvo vacío cuando llegó, pero en un anden repleto: todo el mundo más que listo para saltar y lanzarse hacia los asientos. Imagínense, en el medio de todo, esa muchedumbre de turistas con su montón de maletas, armando el plan para lograr subir y tener asientos para aprovechar del paisaje y que… fracasan lamentablemente. Me asusté y no logré lanzarme bastante rápido en la locura para agarrar unos asientos, Nacho y mi hermana lograron, pero uno se fue a la izquierda, el otro a la derecha, eso hizo que logramos a tener asientos para los 5 a pesar de todo, pero no del buen lado de la vista. El tren estaba hasta que explotaba con mucha gente parada. En este calor hostigante, agregar diez persona por metro cuadrado y tendrán el horno en el cual hemos pasado varias horas, intentando percibir entre los cuerpos pegados un pedacito de mar o de puesta del sol en las ventanas opuestas. El gran martirio de esta historia fue encima de todo mi pobre padre, el que soñaba tanto de este viaje en tren no alcanzo ver nada en los 90% del viaje, y a veces ni sabíamos si lograba respirar! Desaparecía bajo de todos los cuerpos que se pegaban a su lado para afirmarse. Después de este viaje, hicimos aún mejor para organizar los otros viaje de tren, hasta amanecer para tomar un bus que nos llevaba al punto de partida del tren y asegurarse saltar en un tren vacío desde un anden vacío! Y de hecho, tuvimos suerte porque todos los demás viajes los hemos disfrutado sentaditos, en la ventana aprovechando los paisajes maravillosos que regala Sri Lanka!
No hay fotos de este tren repleto, las condiciones no eran de las mejores para sacar fotos! Sin embargo, aquí tienen un poco de lo que fueron esos paisajes maravillosos que atravesamos confortablemente!

Textos: Iris Kneubuhler
Videos: Ignacio Quiroz

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